
Luque denunció que el gobierno nacional planea una reforma energética que perjudica a las zonas frías: “Si se aprueba vamos a pagar más de luz y de gas”
El diputado nacional y vicepresidente de la Comisión de Energía, Juan Pablo Luque, destacó la presentación de su proyecto de ley para ampliar los subsidios energéticos en zonas fr...
El diputado nacional y vicepresidente de la Comisión de Energía, Juan Pablo Luque, destacó la presentación de su proyecto de ley para ampliar los subsidios energéticos en zonas frías pero advirtió que el gobierno nacional presentó otro que perjudica a la región, con aumentos que podrían oscilar entre un 30% y un 80% en el servicio de gas, y entre un 20% y un 50% en la energía eléctrica “Los patagónicos no lo podemos permitir”.
Días atrás, Juan Pablo Luque, con el acompañamiento de varios legisladores, presentó una iniciativa que propone elevar el tope de consumo subsidiado para usuarios residenciales vulnerables, teniendo en cuenta que en muchas localidades de la Patagonia no existe acceso al gas y la calefacción depende exclusivamente de la energía eléctrica. “Hoy hay familias que pagan tarifas exorbitantes por no poder acceder a otra fuente de calefacción. Es necesario adecuar el esquema tarifario a la realidad de nuestra región”, explicó.
Sin embargo, advirtió que el gobierno nacional presentó otro proyecto de reforma energética que implicaría un fuerte incremento en las tarifas de gas y electricidad para los hogares de la Patagonia.
Según se desprende de la propuesta oficial, el nuevo esquema modificaría el actual régimen de subsidios, trasladando mayores costos a los usuarios y reduciendo significativamente el alcance del beneficio por “zona fría”, vigente en provincias como Chubut.
Cambios en el esquema de subsidios
Actualmente, el régimen de zona fría permite amortiguar el impacto de las tarifas energéticas en regiones con condiciones climáticas adversas. Sin embargo, el proyecto nacional plantea una modificación sustancial: el subsidio dejaría de aplicarse de manera integral y pasaría a cubrir únicamente el precio del gas en origen, excluyendo componentes clave de la factura como el transporte, la distribución y los impuestos.
Desde el entorno de Luque advirtieron que este cambio “desnaturaliza el sentido del beneficio” y generará aumentos significativos.