Kamala Harris aceptó la nominación con un fuerte llamado a la unidad: “Nuestra nación tiene la oportunidad de dejar atrás las batallas del pasado”
CHICAGO.- Kamala Harris aceptó este jueves la candidatura presidencial del Partido Demócrata ante una convención partidaria extasiada con su nominación y marcó el tono para su contienda con Do...
CHICAGO.- Kamala Harris aceptó este jueves la candidatura presidencial del Partido Demócrata ante una convención partidaria extasiada con su nominación y marcó el tono para su contienda con Donald Trump por la Casa Blanca –una pelea que se definirá voto a voto el 5 de noviembre– al proponer “dejar atrás la amargura, el cinismo y las batallas” del pasado para trazar “un nuevo camino” en un enérgico discurso que coronó un ascenso político nunca visto en la historia de Estados Unidos.
“Con estas elecciones, nuestra nación tiene una oportunidad preciosa y fugaz de dejar atrás la amargura, el cinismo y las batallas divisorias del pasado. Una oportunidad de trazar un nuevo camino hacia adelante. No como miembros de un partido o facción, sino como norteamericanos”, afirmó.
El discurso que Harris, el más importante de su carrera política, entrelazó su historia personal –que incluyó un profundo tributo a su madre– con sus primeros pasos como fiscal, su camino hacia la nominación presidencial y su visión para el país. Harris buscó capitalizar una oportunidad única para copar el espacio estelar del prime time televisivo y llegar a millones de norteamericanos en sus hogares con su mensaje y su visión para el país, y marcar un contraste con Trump cuando faltan apenas 74 días para las elecciones presidenciales del próximo 5 de noviembre.
Ante un país profundamente dividido que avanza hacia una campaña de demolición, Harris ensayó un llamado a la unidad para ampliar su coalición de votantes con la promesa de ser un presidente “para todos”.
“Sé que esta noche hay personas de diversas opiniones políticas que nos están viendo. Y quiero que sepan: prometo ser un presidente para todos los estadounidenses”, les dijo, en un llamado a la unidad tradicional durante las campañas presidenciales.
“Seré un presidente que nos una en torno a nuestras más altas aspiraciones. Un presidente que lidere y escuche. Que sea realista. Práctico. Y tenga sentido común. Y que siempre luche por el pueblo estadounidense. Desde los tribunales hasta la Casa Blanca, ese ha sido el trabajo de mi vida”, afirmó.
Un giro históricoLa nominación de Harris puso punto final a un giro político inédito en la historia política de Estados Unidos que comenzó, hace apenas dos meses, con el debate entre el presidente, Joe Biden, y Trump, otra vez candidato presidencial de los republicanos. Tras su desastroso desempeño, Biden perdió la confianza del partido para ser su abanderado, y jamás logró recuperarla. Sin apoyo interno, Biden decidió dar un paso al costado y respaldar a Harris, que rápidamente logró arriar a los demócratas detrás de su candidatura. Harris se convirtió en la primera mujer afroamericana –su padre es jamaiquino, y su madre, india– en acceder a la candidatura presidencial, sin haber ganado una sola primaria.
“Estados Unidos, el camino que me ha traído hasta aquí en las últimas semanas ha sido sin duda inesperado, pero no soy ajena a los viajes improbables”, reconoció Harris.
El piso de la arena se pintó de blanco para el discurso de Harris porque miles de mujeres vistieron ese color, un símbolo del movimiento feminista para acceder al derecho al voto que abrió el camino a la participación de las mujeres en la política.
“Compatriotas estadounidenses, amo a nuestro país con todo mi corazón. Adondequiera que voy, en cada persona que conozco, veo una nación lista para avanzar. Lista para el siguiente paso en el increíble viaje que es Estados Unidos”, dijo la nueva candidata de los demócratas.
“Veo un Estados Unidos en el que nos aferramos a la creencia valiente que construyó nuestra nación. Que inspiró al mundo. Que aquí, en este país, todo es posible. Nada está fuera de nuestro alcance”, remarcó.
Kamala Harris llegó al cierre de la convención con la misión de darle sustento a toda la energía y el entusiasmo que se palpó en Chicago durante los últimos días, y de evitar que termine por convertirse en una burbuja que explota antes de la elección presidencial del 5 de noviembre. Durante los últimos cuatro días, los demócratas no ocultaron su algarabía por el histórico giro político que provocó la salida de Biden de la carrera presidencial, y ahora miran a los próximos comicios con una dosis renovada de esperanza. Harris también se enfrentaba al desafío de brindar detalles sobre las políticas que planea implementar si llega a la Casa Blanca, una pata todavía desdibujada de su campaña.
Las últimas encuestas parecen darle la razón al entusiasmo del oficialismo: la popularidad de Harris dio un salto desde que se convirtió en la nueva abanderada de los demócratas. Gallup le dio un respaldo del 47% entre los norteamericanos en su último sondeo, el nivel más alto desde que juró como vicepresidente en enero de 2021. Y entre los demócratas registró un apoyo casi unánime: un 93% tiene una opinión favorable.
Nancy Pelosi, una de las figuras de la convención luego de haber sido señalada como la principal artífice de la brutal campaña de presión sobre Biden que terminó con su salida, dijo en un encuentro con la prensa extranjera que, quizá, Biden podría haber llegado a ganar. Pero la campaña de Harris ya es “más exitosa”, indicó.
“El presidente podría haber sido capaz de ganar. Creo que la exuberancia, el entusiasmo, el voluntariado, los pequeños donantes de este nuevo enfoque, de esta nueva campaña, harán que sea una campaña más exitosa”, dijo Pelosi ante una pregunta de LA NACION. “No necesariamente con un candidato mejor que el clima, sino una campaña más sobre el futuro y que atraiga a muchos más voluntarios y votantes”, afirmó la presidenta emérita de la Cámara de Representantes, máxima operadora demócrata.
La última jornada quedó despejada de oradores de alto perfil, que quedaron concentrados en los tres días previos, para allanarle el escenario a Harris. Un rumor, sin embargo, arreció en la arena y se llevó toda la atención en las horas previas al discurso: Beyoncé, que le cedió su canción “Freedom” a la campaña demócrata, preparaba una aparición sorpresa para apuntalar a Harris. Un broche de oro. Pink, a quien se vio haciendo una prueba de sonido antes de que arrancara el programa oficial, también sumó glamour al cierre de una fiesta que dejó a los esperanzas con el pecho inflado, y la tarea de intentar volver a hacer historia.