LOCALES

De puño y letra: La crisis de Trelew recalentó al máximo el ambiente político

El gobernador Arcioni criticó a Maderna, y el intendente electo Gerardo Merino cruzó al mandatario.

Al final, son socios en la desgracia y llegan a esta etapa de la transición del mismo lado del reclamo. El intendente de Trelew, el peronista Adrián Maderna (descastado de todos los sectores partidarios) y su sucesor electo en un ya lejanísimo abril, el radical-PRO Gerardo Merino, están empujando por el mismo camino para que el gobernador Mariano Arcioni libere fondos para la ciudad, en la forma de Aportes del Tesoro Provincial. Sin dinero para atajar la crisis de los servicios públicos de recolección de residuos, transporte público y los que brinda la cooperativa eléctrica, más la crisis social acentuada en la ciudad, le será muy difícil a Adrián Maderna terminar la gestión sin una convulsión política de proporciones que nadie querría siquiera imaginar.
Como se sabe, el intendente viene pidiendo Aportes del Tesoro Provincial. Se habla de 300 millones de pesos como para empezar. Sus funcionarios vienen tratando este asunto con el ministro de Economía Oscar Antonena. En el medio, Mariano Arcioni irrumpió con críticas a la gestión de la ciudad y con que acá no es cuestión de exprimir la billetera. Si Maderna quiere los ATP, deberá hablar con el gobernador. Pero esa comunicación estaría plagada de interferencias. No está claro que haya condiciones para esa conversación, ya que las «facturas» acumuladas son muchas, y mutuas. Aunque los reclamos más duros y de mayor peso específico son del gobernador. Responsabiliza al intendente de Trelew, entre otros, por el fracaso violento de la ley que zonificaba la minería en Chubut.
Como sea, hay un «teléfono descompuesto» que no ayuda a resolver la cuestión.
Finalmente, ocurrió lo previsible: el intendente electo Gerardo Merino se metió en la disputa pública y acusó al gobernador en ejercicio de «inmaduro». No hay registro que Merino y Arcioni hayan tenido antes una conversación privada por la ayuda a Trelew. La intervención del intendente electo cayó muy mal en el gobierno provincial.

Para ir en orden de la emergencia hay que recordar que con la ciudad desbordada de basura, la empresa Ashira se avino a comenzar algún nivel de recolección y se comprometió a no despedir personal. A Trelew no le cabe un desocupado más. Y se sabe que hubo «buenos oficios» de mucha gente y desde distintas fuerzas políticas para destrabar el conflicto. Desde gente de Nacho Torres y hasta el ex candidato a intendente y diputado electo del peronismo Emanuel Coliñir, han estado hablando con gente de Ashira para evitar que se desmadre del todo la crisis ambiental derivada de la falta de recolección de residuos. El municipio se habría hecho de unos $20.000.000 que habría pagado a la empresa la semana pasada, y pagaría otros $20.000.000 esta semana. Claro que con ello sólo se habrá avanzado un poco. Ashira reclama una deuda que han calculado en unos 600 millones de pesos. La Municipalidad estaría dispuesta a reconocer cerca de la mitad, pero hay otras voces que dicen que esto se debería resolver con menos dinero, tal vez unos 150 millones de pesos, de acuerdo a conversaciones informales que dirigentes del PJ habrían tenido con gente interesada en el problema.


No es la basura el único tema Tal parece que desde Luz y Fuerza habrían tenido alguna charla poco fructífera con el intendente electo Gerardo Merino, por deudas que reclama la cooperativa. Los trabajadores de El 22 vienen de un paro esperando que se les depositen los sueldos, por lo que recién hoy y con viento a favor se normalizará el transporte público de pasajeros.
El asunto, el nudo medular, es quién destraba esta serie de conflictos. No tanto por el dinero urgente. Sino porque tanto Ashira como la Cooperativa buscarían una certificación de deuda que comprometería y mucho a la próxima gestión. Son cifras multimillonarias.
Y como dijimos antes, cargar las tintas no ayuda.

El gobernador Arcioni estaria sinceramente harto de los reclamos públicos por Trelew. Por una cantidad de razones políticas. En la sede del gobierno provincial aún recuerdan cuando no se podían pagar a tiempo los sueldos y había que desdoblar en tramos, cómo algunos intendentes se apuraban a anunciar que ellos depositaban el último día hábil del mes a sus empleados. Adrián Maderna, entre los mencionados. «Mientras nosotros ajustábamos y racionalizamos todos los gastos, ellos dilapidaban los recursos... ¿Cómo hicieron para clavarse 400 o 600 millones de pesos de deuda sólo con Ashira? ¿Dónde está el intendente? ¿Quién va a dar explicaciones?» se preguntan en Rawson. A Maderna también lo señalan por haber sido «una máquina de impedir» con sus diputados, durante la gestión de Arcioni, cuando no votaban ampliaciones presupuestarias.


El gobernador dice ser uno de los pocos que se preocupó por Trelew, cuando planteó la minería. «Eran 3.500 a 4.000 puestos de trabajo genuino para la ciudad. Vean cómo estamos ahora. Ellos rifaron la plata y le deben a todo el mundo... y nosotros estamos ordenados y con obras... Es una injusticia plantear que el gobernador no se preocupa por Trelew, o que no quiere ayudar... o que es ‘inmaduro’ como dijo Merino. Hemos hecho montones de viviendas, ayudado a instituciones, clubes, obras... el gobierno ha trabajado por el vecino de Trelew como no lo han hecho sus autoridades municipales...» dicen.

Lo que le demandan a Maderna es «humildad», reconocer que sus propios errores de gestión llevaron a esta situación, y que la provincia nunca abandonó la ciudad.
Enojos aparte, hay que resolver las urgencias. En el gobierno aseguran que el intendente no habría usado herramientas financieras que tendría a disposición, como el «descubierto» del Banco de Chubut SA. No le darán un ATP, ni ningún aporte extraordinario ni discrecional, si el intendente no habla antes con Mariano Arcioni, y aparece por Rawson con una carpeta detallada de los compromisos que tiene la municipalidad, y de todo el dinero que se les debería a cada uno de los proveedores de servicios, obras y elementos de la índole que sea al municipio. «Que anoten todo lo que deben y que vengan. Que pongan hasta los pollos que repartieron en la campaña, que también andan reclamando. Y veremos qué podemos hacer en función de las finanzas provinciales. El aporte que haga el gobierno tiene que ser razonable, estar justificado, y después lo van a tener que explicar y rendir. Lo que sí se sabe, es que de ninguna manera le liberarían a Adrián Maderna dos ATP de 300 millones de pesos cada uno.


El intendente, entretanto, espera que hoy o mañana el Concejo Deliberante vote la ampliación presupuestaria. Luego, los pedidos de los ediles al gobierno provincial para que pongan auxilio a disposición, no tendrían un destino alfombrado. Todavía recuerdan en Rawson las declaraciones de repudio del Concejo Deliberante al gobierno de Arcioni, durante el debate por la minería.
Por supuesto, el que viene interviniendo con conversaciones diversas y buscando salidas a esta crisis, es el gobernador electo Ignacio Torres. El intendente electo, Gerardo Merino, no estaría metido directamente en las gestiones, y parecería reservarse para la dura tarea que le espera desde el 10 de diciembre.

Ignacio Torres esta trabajandoen el formato de su nuevo gobierno desde que ganó las elecciones. Pero también ha agregado una mirada «regional» a la gestión que deberá encabezar. Por eso mantiene conversaciones frecuentes con sus colegas Alberto Weretilneck (Río Negro), Rolando Figueroa (Neuquén), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Claudio Vidal, el sindicalista petrolero que terminó con 32 años de gobiernos kirchneristas en la vecina provincia de Santa Cruz. La agenda compartida es importante. Pero también, empujar «en equipo» si las cosas se ponen pesadas a nivel político.


Más allá de lo que pasa en Chubut y en cada una de nuestras comarcas, hay un contexto político y económico nacional. Hay economistas que anticipan al menos dos devaluaciones más antes de fin de año. Una del gobierno actual, y otra del que venga, sea del signo político que fuere. Puede haber crisis económica, e incluso una crisis política y de gobernabilidad. Un triunfo de Javier Milei -ganó en las PASO y encabeza las encuestas- implicaría un revulsivo de alcances desconocidos. Patricia Bullrich, que es la candidata a la que apoya Nacho Torres, pelea por meterse en la segunda vuelta, pero no tiene «los fierros» que Sergio Massa está usando a discreción. Por eso, y con buen criterio político, el gobernador electo de Chubut va tejiendo alianzas con otros gobernadores. Entre todos y sumando La Pampa -que por ley es «Patagonia» desde 1985- cuentan con 18 senadores nacionales. Una fuerza nada despreciable a la hora de pulsear en el Congreso de la Nación por beneficios para la región, o de plantarse ante un nuevo gobierno. Reembolsos, Ganancias, IVA, recuperación secundaria y terciaria del petróleo, una ruta marítima de cabotaje, logística, son temas comunes a todos los gobiernos patagónicos. 

A todo esto, una alianza geográfica le resultaría a Nacho Torres mucho más útil que la mera construcción de lazos partidarios. Sobre todo porque empezando por Chubut, habrá que ver con cuántos legisladores nacionales podrá contar. La joven comodorense Andrea Marcela Cristina lo reemplazará en el Senado. Tiene 32 años y milita en el PRO. La otra senadora «del palo» es Edith Terenzi, y Carlos Linares responde al peronismo. En Diputados (se renuevan tres) la cuenta es más compleja. Se van Matías Taccetta (del PRO, termina el mandato y asume como intendente de Esquel), Estela Hernández (PJ) y Santiago Igon (PJ). Quedarán Eugenia Alianeillo (PJ), y Ana Clara Romero (PRO), que tiene mandato hasta 2025 pero que podría volver a Comodoro e integrarse al Concejo Deliberante. Ahora, hay que ver si el 22 de octubre meten un legislador cada frente, o si La Libertad Avanza logra ingresar dos en la boleta de Milei (César Treffinger y Laura Mirantes) en cuyo caso quedarían afuera o el candidato de JxC Jorge «Loma» Avila, o el del peronismo, José Glinski. Quiere decir que en la Cámara de Diputados de la Nación, el cálculo más optimista diría que Torres tendría a dos de los cinco diputados nacionales. Tres en total, si gana la boleta de Bullrich en Chubut y por una buena diferencia.

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