Biden dijo que apoya nuevas elecciones en Venezuela, en línea con la propuesta de Petro y Lula
WASHINGTON.- En un duro golpe a la oposición en Venezuela, que intenta validar un contundente triunfo en las últimas elecciones presidenciales, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, respald...
WASHINGTON.- En un duro golpe a la oposición en Venezuela, que intenta validar un contundente triunfo en las últimas elecciones presidenciales, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, respaldó este jueves una convocatoria a una nueva elección en Venezuela, una controvertida idea propuesta inicialmente por el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que también encontró eco en el mandatario de Colombia, Gustavo Petro, ambos aliados de Nicolás Maduro, que se aferra al poder y ha desplegado una brutal represión en la nación caribeña.
Antes de viajar rumbo a un acto de campaña junto con la vicepresidente, Kamala Harris, Biden respondió preguntas de los periodistas al salir de la Casa Blanca antes de subir al helicóptero Marine One, entre ellas una acerca de si respalda nuevas elecciones en Venezuela.
“¿Cuál es su mensaje para Maduro?¿Respalda nuevas elecciones en Venezuela?”, fue la pregunta.
“Sí”, respondió el presidente, y pasó a otro tema.
Con esa escueta respuesta, sin más detalles, Biden dio su aval a una idea que había ventilado unas horas antes Lula durante una entrevista radial. El mandatario brasileño, quien le ha brindado resguardo político a Maduro, sugirió que el presidente venezolano podría convocar a nuevas elecciones al pueblo de Venezuela, crear un “comité electoral”, y permitir que observadores de todo el mundo realicen un seguimiento. Esa variante fue respaldada luego por Petro, otro aliado del régimen chavista.
“A Maduro todavía le quedan seis meses de mandato. Es el presidente independientemente de las elecciones. Si tiene sentido común, podría convocar al pueblo de Venezuela, tal vez incluso convocar nuevas elecciones, crear un comité electoral y permitir que observadores de todo el mundo realicen un seguimiento”, dijo Lula en conversación con Radio T.
La nueva postura de los líderes regionales, en particular, la declaración de Biden, implicó un duro revés para la oposición venezolana liderada por María Corina Machado, quien poco antes había rechazado de manera contundente la propuesta de Lula, e insiste en que se reconozca su triunfo en los comicios.
Rechazo contundente“Yo les pregunto a ustedes: se va una segunda elección y si no les gustan los resultados, ¿qué? ¿Vamos a una tercera? ¿A una cuarta? ¿A una quinta? ¿Hasta que le guste a Maduro?”, fue la respuesta de la líder opositora en una conferencia de prensa por Zoom con medios de la Argentina y Chile, entre ellos, LA NACION.
“Fuimos a una elección con las reglas de la tiranía, la gente nos dijo que estábamos locos porque iba a haber un fraude monumental que no íbamos a poder probar”, insistió Machado, quien encabezó un conteo de actas propios -gracias a un ejército de testigos de mesa- que da cuenta de un triunfo de su candidato, Edmundo González Urrutia, por un 60% de los votos.
“Plantear desconocer lo que ocurrió el 28 de julio es un insulto al pueblo venezolano... Las elecciones ya ocurrieron”, agregó. “La soberanía popular se respeta”, remarcó.
La nueva postura de Biden, quien ha hecho de la defensa de la democracia uno de los pilares de su presidencia y también de su extinta campaña presidencial, marcó un giro sorpresivo e incómodo para la Casa Blanca, que ha dicho una y otra vez que la oposición venezolana obtuvo la mayor cantidad de votos en los comicios celebrados semanas atrás, y ha llamado al régimen de Maduro a reconocer su derrota.
Horas antes de la declaración de Biden, el vocero del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, había insistido en que la administración norteamericana quería ver el “recuento real de votos”, a la vez que volvió a negar de manera oficial cualquier oferta de amnistía a Maduro.
“No, no es cierto que se haya ofrecido una amnistía al señor Maduro”, dijo Kirby. “Y lo que queremos ver es el recuento real de votos, los datos, y aún no los hemos visto, así que todavía tenemos que verlos. Creemos que el señor González ganó la mayoría de los votos. Creemos que, a través de varias formas y de varias fuentes, lo que es realmente definitivo son los datos reales de la votación, y el hecho de que el señor Maduro no publique esos datos, creo, ciertamente habla de lo que debe ser su preocupación sobre la transparencia que mostrarían los resultados de esa votación”, afirmó.
Presión internacionalEl régimen de Maduro enfrentó una fuertísima e inédita presión internacional tras las elecciones realizadas en julio para liberar las actas y permitir un escrutinio transparente, pero Lula, Petro y el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, le dieron amparo político y abrieron un canal de diálogo con Caracas en busca de una solución negociada a la crisis política. Este jueves, Lula fue el primero que soltó la idea de una nueva votación.
Petro dijo después en Twitter que la “solución política” depende de Maduro, y ensayó una hoja de ruta: levantar las sanciones económicas, una amnistía genral nacional e internacional, un gobierno de “cohabitación transitorio”, y “nuevas elecciones libres”. AMLO, como se conoce a López Obrador en México, evitó sumarse a la idea, y se apegó a la tradicional postura mexicano de evitar cualquier injerencia en los asuntos de otro país.
“Es que no creo que sea prudente el que nosotros de afuera, un gobierno extranjero, sea quien sea, opinemos sobre algo que corresponde resolver a los venezolanos”, declaró López Obrador en su habitual “mañanera”.
El plan para repetir las elecciones recibió varias y muy duras críticas, incluidas del expresidente colombiano, Iván Duque, y de la directora para las Américas la organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW), Juanita Goebertus.
“Proponer nuevas elecciones es una burla. Cualquier acuerdo de transición que propongan @petrogustavo y @LulaOficial debe exigir que se publiquen las actas, que se haga una auditoría independiente y que se respete el ganador allí definido”, dijo Goebertus.